Gestoly es todo lo que rodea tu programa de contabilidad — antes y después de presentar.
Pide toda la documentación. Detecta lo que falta. Concilia lo que ya tienes.
Lo entrega listo para tu programa de contabilidad. Y, después, avisa a tu cliente de qué se presentó y qué debe.
30 días gratis
La mayoría de herramientas solo te enseñan lo que ya tienes. Gestoly es la única que nota lo que debería existir y no ha llegado — antes de que sea un problema en la declaración, no después.
Gestoly lo detectó solo. Nadie tuvo que revisarlo a mano.
La mayoría de lo que ocupa tu día no requiere ser economista. Cada cliente te manda las cosas a su manera — un email, una foto del móvil, un PDF sin nombre — y tienes que perseguir lo que falta, adivinar de qué cliente es un documento cuando el remitente no coincide, y acabar tecleando en tu programa de contabilidad lo que ya tenías escrito en el original. Y encima el teléfono no para: clientes llamando para preguntar si ya está todo enviado, porque no tienen otra forma de saberlo. Nada de esto exige tu criterio profesional — solo tu tiempo.
Facturas que nunca llegan · Documentos sin dueño claro · Datos que se vuelven a teclear a mano · Llamadas para preguntar si ya está todo
Lee la guía: cómo pedir la documentación sin perseguir a nadie →
El NIF de la factura coincidía con el de siempre. Gestoly lo relacionó solo — nadie tuvo que adivinar de quién era.
Desde que llega hasta que queda reflejado en tu panel, cada documento pasa por los mismos seis pasos — sin que nadie de tu equipo tenga que ir empujándolo a mano.
Llega. Por email a la dirección de tu gestoría, subido desde el portal del cliente, o por sincronización con tu programa de gestión.
Se clasifica. Se identifica el cliente, el tipo de documento y el periodo. Lo que no está claro va a una carpeta de revisión — nunca se adivina.
Se contrasta. Se compara con lo que Hacienda ya tiene registrado (SII/VeriFactu) y con los movimientos de tu extracto bancario — las dos mitades de la conciliación, no solo una.
Se avisa lo concreto. Si falta algo o no cuadra, se le dice al cliente exactamente qué es — no un recordatorio genérico.
Se entrega, listo para importar. Cada factura reconciliada se convierte en un archivo por cliente, en el formato que tu programa de contabilidad ya sabe importar — sin volver a teclear nada.
Queda en el panel. Todo tu equipo ve, de un vistazo, en qué punto está cada cliente: qué se ha pedido, qué falta, qué está en revisión, qué ya está enviado.
VeriFactu es obligatorio desde 2027 — sociedades desde enero, autónomos desde julio — y necesita su propio apoderamiento ante la AEAT (IZ860), distinto del SII: si tu cliente ya está en SII, VeriFactu no le aplica; si no lo está — la mayoría —, es una autorización que todavía no existe. Gestoly ya distingue el estado de cada sistema, cliente a cliente, para que lo sepas antes de que llegue el plazo.
Gestoly lo vigila por ti, cliente a cliente, antes de que sea obligatorio.
Cierras el trimestre sin saber si un pago realmente llegó. Buscas el justificante de una presentación de hace dos años cuando Hacienda pregunta. Te enteras de una notificación de la DEHú diez días tarde, cuando ya cuenta como recibida aunque nadie la haya leído. Preparas una complementaria desde cero porque apareció un documento tarde. Y encima de todo lo periódico, llegan las cuentas anuales y el Impuesto de Sociedades.
Dentro de dos años, cuando Hacienda pregunte, ya está ahí. Nadie tiene que rebuscarlo.
Gestoly también propone cómo contabilizar cada movimiento — cuenta, tratamiento de IVA, con explicación y nivel de confianza — incluso la primera vez que aparece un proveedor nuevo, sin esperar a que se acumule historial. Nadie lo registra sin que tu equipo lo confirme. Es el tiempo de criterio profesional el que se ahorra, no el trabajo administrativo — ese ya estaba cubierto.
Tu equipo lo confirma con un clic. Nadie contabiliza nada sin revisarlo.
Sigue siendo tu sistema de referencia. Gestoly hace el trabajo que hay alrededor y te lo entrega listo — sin doble entrada de datos, sin migraciones.
Cada persona entra con un enlace mágico por email — sin contraseñas que recordar ni que se puedan filtrar. Tus datos nunca se mezclan con los de otra gestoría. Y cada cliente ve y sube solo lo suyo — nunca lo de otro cliente.
Cada gestoría, cada cliente, en su propio compartimento. Nunca se mezclan.
Gestoly cubre el ciclo completo — antes y después de presentar, dentro de un mismo panel. Ningún proveedor del mercado español hace lo mismo: uno detecta facturas pero no confirma pagos, otro vigila plazos pero no avisa cuando caduca un poder de representación. Cada dato que ves pasa por tu equipo antes de contar como definitivo — nadie tiene que confiar a ciegas.
Gestoly lo hace todo en un mismo sitio. Nadie más lo hace así.
Tu equipo ve, de un vistazo, en qué punto está cada cliente. La cola de revisión reúne los documentos ambiguos, los remitentes sin identificar y los envíos fallidos en un solo sitio. El estado de autorización ante la AEAT de cada cliente está ahí mismo, con el apoderamiento a un clic. Y cada miembro de tu equipo tiene su propia vista de "mis clientes".
Y tu cliente también lo nota: sube sus documentos en cuanto los tiene, sin esperar a que se los pidas. Ve todo lo que ya está en su expediente, y descarga lo que le has enviado sin necesitar contraseña. En cuanto algo se presenta desde tu programa de contabilidad, se entera automáticamente de qué se presentó y qué debe — sin tener que llamarte para preguntar. Y en lugar de enterarse solo cuando toca pagar, tiene visibilidad sobre su propia situación: sus próximos plazos, no solo lo que ya pasó.
Tu equipo ve el estado de cada cliente ante la AEAT de un vistazo — y actúa sin cambiar de pantalla.
Tu programa de contabilidad ya funciona. El verdadero cuello de botella no es A3, Sage o Cegid — es todo lo que ocurre antes de que los datos lleguen a él, y todo lo que sigue ocurriendo después de presentar. Gestoly cubre las dos partes, sin tocar la que ya funciona.
Las facturas, recibos y extractos bancarios de tus clientes llegan por email, desde el portal de cliente o desde Drive — en el formato en que lleguen, sin pedirles que cambien de costumbre. Cada documento se convierte en datos estructurados y se asigna al cliente correcto, incluso cuando el remitente no coincide con el nombre registrado.
Facturas, recibos, extractos bancarios · Movimientos de Stripe, PayPal y Wise · Fotos desde el móvil y exportaciones de banca online
Una foto y listo. Nadie tuvo que renombrarlo ni teclearlo a mano.
La mayoría de herramientas te enseñan lo que ya tienes. Gestoly nota lo que debería existir y no ha llegado — antes de que sea un problema en la declaración, no el día de presentarla. Ningún otro proveedor del mercado español hace esto hoy.
Nadie repasó el histórico a mano para darse cuenta. Gestoly ya lo sabía.
Se avisa automáticamente a cada cliente cuando le falta un documento. El calendario de cada uno — IVA trimestral, IRPF, Impuesto de Sociedades, SII, nóminas — queda controlado en el panel, no en tu cabeza.
El calendario de cada cliente, controlado sin que nadie tenga que repasarlo.
Se comprueban NIF, importes, duplicados, tipos de IVA y coherencia entre documentos antes de que nada se presente. Ningún dato se registra sin que alguien de tu equipo lo confirme.
Tu equipo confirma con un clic. Nada se registra sin pasar por aquí.
Los datos llegan limpios a A3, Sage o Cegid. Sigue siendo tu sistema de referencia; Gestoly hace el trabajo que hay alrededor.
Tu programa de contabilidad, igual que siempre. Solo que ya no tienes que rellenarlo tú.
Gestoly clasifica cada movimiento según las cuentas del Plan General Contable y la actividad económica del proveedor, y propone la cuenta y el tratamiento fiscal, con una explicación y un nivel de confianza — sin depender del historial que tengas acumulado. Funciona con el mismo formato con el que Gestoly ya entrega los datos, así que no depende de qué versión o qué software uses. Y como antes: nadie contabiliza nada sin que tu equipo lo apruebe.
Nadie contabiliza nada sin que tu equipo lo confirme primero.
El justificante de cada presentación se pone a disposición al momento, listo para consultar. En cuanto se presenta algo, tu cliente se entera automáticamente de qué se presentó y qué debe, sin que tengas que escribirlo tú.
El cliente lo sabe sin tener que llamarte para preguntar.
Se avisa si un impuesto declarado no se ha pagado de verdad. Y las notificaciones de la DEHú se vigilan de cerca — cuentan como recibidas a los diez días aunque nadie las haya abierto, así que no puedes permitirte enterarte tarde.
Y si llega una notificación de la DEHú, se avisa antes de que cuente como recibida.
Cuando aparece un documento tarde o hay que corregir algo, la complementaria o rectificativa se gestiona como su propio proceso, no como si empezaras de cero.
Un proceso aparte, no un simulacro de empezar de cero.
Todo el historial documental de cada cliente queda organizado y accesible durante los años que exige Hacienda. Y se vigila cuándo caduca el poder de representación de cada cliente, para que nunca te quedes sin acceso a la AEAT, al SII o a VeriFactu justo cuando lo necesitas.
Y todo el historial de cada cliente, accesible el día que Hacienda pregunte.
Tus clientes tienen visibilidad sobre su propia situación — lo que se ha presentado, lo que deben, sus próximos plazos — en lugar de enterarse solo cuando les toca pagar.
Menos llamadas para preguntar qué viene.
Sí. Gestoly no sustituye tu programa de contabilidad: te entrega los datos en el formato que tu programa ya sabe importar, sin volver a teclear nada. Tu programa sigue siendo tu sistema de referencia.
No. Das de alta a tus clientes, también de golpe con un CSV, y siguen enviando como ya lo hacen. Nada de lo que tienes en tu programa cambia.
No. Envían por email a la dirección de tu gestoría o suben sus documentos al portal desde el navegador, también desde el móvil. Entran con un enlace por email, sin contraseñas.
No hace falta que lo use: puede seguir enviando por email como siempre. Gestoly ordena lo que llega por cualquiera de los dos caminos.
Depende de tus números: clientes, equipo y lo que cuesta un empleado. Calcúlalo aquí con los de tu gestoría: horas y euros que recuperas, errores que evitas y clientes más que puedes atender con el mismo equipo.
3 € por cliente al mes más IVA, todo incluido y sin límites. Ver precios.
Solicitas acceso y la incorporación se hace contigo: Gestoly se adapta a la situación de cada gestoría.
Cifrados, y separados por gestoría y por cliente: ninguna gestoría ve los datos de otra y cada cliente solo ve lo suyo. Gestoly trata los datos por encargo de tu gestoría, que sigue siendo la responsable.
Quedan pocas plazas.
Gestoly se adapta a la situación de cada gestoría — ninguna es igual — por eso se incorporan pocas a la vez.